Así se nos mostró el inmenso cielo durante este fin de semana, de un azul luminoso y con un sol abrasador, mientras en Caracas llovía con fuerza.

Santi disfrutó un montón de la playa, aunque ya lo habíamos llevado con siete meses, esta vez se bañó en el mar, quiso probar a que sabía la arena, jugó con ella hasta el cansancio y al final caía rendido el pobre en los brazos de Morfeo, que creo que buena falta le hacía, porque la verdad es que dormir por horas no es su fuerte.

Definitivamente fueron dos días robados a la rutina, que nunca están de sobra, y que el cuerpo y la mente agradecen de corazón!
Que tengan una súper Feliz Semana!!!
Que tengan una súper Feliz Semana!!!